Aviso: un poquito de por favor

Aviso: un poquito de por favor

De manera creciente se me acusa de censura en este blog. Y es verdad. Como dije desde el principio, censuro los insultos. Aún así, publico con bastante laxitud comentarios que tensan las reglas del juego. Porque sí, hay reglas del juego -explicitadas desde el principio- en este blog, cuya lectura no es obligatoria, en el que participar es voluntario y donde yo también reclamo el derecho a sentirme con libertad para decidir en qué asuntos entro y en que otros no me interesa o no me apetece entrar.

He dejado que haya debates entre los comentaristas (el debate entre inspectores y técnicos de Hacienda, por ejemplo). He dejado que, de hecho, alguno tenga una especie de blog propio dentro del mío. He publicado comentarios críticos, sin problemas. Pero pido un poquito de por favor cuando las críticas se deslizan del terreno de las ideas al de las descalificaciones personales. Aunque sean hacia mi persona.

Voy a dejar de publicar comentarios que signifiquen descalificaciones o imputaciones personales. Hacia mi o hacia otros. La red está llena de blogs y al que no le guste éste puede no entrar o crear el suyo. Pero volcar aquí sus odios y problemas psicológicos, no, gracias. Os demostraré con un ejemplo lo que digo. Es un ejemplo de un comentario colgado hace muy poco. Un caso entre otros. Empieza diciendo: “Este artículo te ha salido rana�. No problem. Hasta ahí normal. Hay a quien le gusta y a quien no. Nada que decir. Pero a partir de ahí, y podéis leerlo, se incluyen expresiones como las siguientes: “Un burgués como Vd que se considera socialista y que mama de las tetas del Estado�. ¿Con qué derecho se atreve a suponer lo que soy, no lo que digo, sino lo que soy, y a lanzar suposiciones sobre lo que considero son mis creencias?

Pero sigue: “los ricos como Vd�. ¿Cómo sabe él si soy rico o no y si lo he sido o no? “No nos toméis tanto el pelo�. ¿Por qué me acusa de algo que ni pretendo ni quiero, ni creo que haga? “Trabaja por nuestro país y déjate de tonterías�. Es exactamente lo que creo estar haciendo desde hace años. “Vete a trabajar a la empresa privada a enterarte de lo que es ganarte un sueldo y deja ya de engañarnos�. Fin. Además de múltiples contradicciones internas y de un tonillo de superioridad (los ricos siempre nos engañan pero a él no, que para eso es más listo que nadie) y perdonavidas que sencillamente no estoy dispuesto a tolerar. Son pocos, afortunadamente. Pero van creciendo y ocupando espacio.

Por eso pongo este aviso que, en el fondo, es un homenaje de agradecimiento al resto. A quienes entendéis lo que es un debate civilizado y democrático, donde la discrepancia no está reñida con el respeto a las ideas y, sobre todo, a las personas y sus intenciones. Criticar hechos y teorías, sí. Opinar sobre el post y su mayor o menor acierto, sí. Aprovechar este espacio de más de un año en la red para colgar vuestras cosas, también. Pero insultar, descalificar a personas, juzgar intenciones, inventarse actitudes, y traer prejuicios, aquí, no. Gracias.  Los tolerantes debemos defendernos con intolerancia de los intolerantes. Voltaire dixit.



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