Archivo de Enero de 2010
A ningún lector le habrá sorprendido que el Fondo Monetario Internacional haya colocado a España en la última posición en la salida de la recesión en términos estadísticos (2011), pero mucho más tarde en cuanto a creación neta de empleo. Leer artículo completo »
¿Cómo nos puede seguir valiéndo en el siglo XXI un instrumento corporativo de política social concebido a finales del XIX?. Antes, en España, la sanidad también era una prestación de la Seguridad Social, como ahora las pensiones. Es decir, sólo accedían los trabajadores y se financiaba mediante cotizaciones. Luego, se convirtió en un derecho financiado con impuestos. Creo que ha llegado la hora de hacer lo mismo con las pensiones: de ser un sistema de seguro público financiado con cotizaciones, debe pasar a ser un derecho de ciudadanía financiado mediante impuestos generales. La demografía ayuda (seremos más viejos, pero más ricos) y el sentido común, también. Con ello, nos evitaríamos los actuales debates sobre recortes en las prestaciones.
Será influjo de la luna o que hay más avatares entre nosotros de lo que parece, pero la “actualidad” politica en España en esos últimos días no ha podido ser mas decepcionante para los que predicamos la discrepancia racional. Sea la inmigración, la financiación de los servicios públicos, al almacen de residuos nucleares, la cadena perpetua… nada parece escapar al alboroto con el que parecen, algunos, querer sustituir el debate. Confusión, ruido, furia, marcha atrás, desautorizaciones, criticas, criticas, criticas. Falta de solvencia, en suma, sobre asuntos de mucho calado que es donde una y uno tienen que dar la talla. O no. El estilo tabernario, gritón y descalificador de algunas tertulias, parece haber impregnado esta semana a nuestros políticos en busca de un puñado de votos. Como si los ciudadanos fueramos tontos y no nos dieramos cuenta. Mientras, Haití sigue, el paro sigue, la recesión sigue y las ayudas a la dependencia tardan más de un año en llegar a sus destinatarios.
El presidente del Gobierno ha sido muy claro: «Lo que no hicimos, porque creo que no se podía hacer, fue ir al rescate del sector inmobiliario». Lo decía hace unos días en una entrevista y, al leerlo, me quedé pensativo. El Gobierno ha adoptado medidas en el último año dirigidas a absorber el stock acumulado de viviendas no vendidas y que se han presentado como ayudas al sector inmobiliario. Además, en esta crisis, todos los gobiernos han acudido en apoyo del sistema financiero -responsable moral y práctico de lo ocurrido- e incluso en ayuda directa de sectores como el de la automoción. ¿Por qué, pues, parece obvio que no se puede rescatar al sector inmobiliario? Leer artículo completo »
El Nobel Paul Krugman ha puesto de moda la calificación de doble cero para la década recién concluida, al considerar que ha sido una década perdida en términos económicos para EEUU. A partir de ahí, no han faltado voluntarios que trasladan a España la misma valoración, considerando los primeros 10 años del siglo XXI español como perdidos o desperdiciados, insinuando una culpa del Gobierno actual, que habría dilapidado la magnífica herencia recibida del anterior Ejecutivo del PP, cuando lo cierto es lo contrario: el balance que se puede hacer de la década pasada no es malo para nuestro país, incluso si nos abstraemos del pequeño detalle de que hemos vivido la mayor crisis internacional desde la de 1929. Leer artículo completo »
Viendo las imágenes sobre el drama de Haití, sobran las palabras y falta sumarnos a las acciones. Si Dios existe, se habrá arrepentido de haber enviado ese terremoto a uno de los pueblos más míseros de la Tierra y, ahora, estará apoyando a las fuerzas internacionales de ayuda que, con Obama a la cabeza, están llegando a la isla. Y en medio del drama, las declaraciones del nuevo Obispo de San Sebastián que, lo siento, no han sido malinterpretadas como ha dicho hoy en un intento de rectificación. Están grabadas y las he vuelto a oir y a escuchar. Lo que dijo, es mas grave nuestros problemas morales que lo ocurrido en Haití, lo dijo. Acepto que no quiso decirlo. Que se equivocó. Pero no quiera hacerme creer que no hemos oido lo que hemos oido. Si, Obispo Munilla, el problema es la miseria. Pero la que es sinónima de pobreza, a secas. La otra, la miseria moral, va despues y se expresa de muchas maneras.
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Hay que ver la cantidad de cosas que hacemos los seres humanos para intentar disimular que somos animales. Ya, ya se que a algunos se les nota mucho, como a los mafiosos de la explotación sexual, pero no me refiero a eso. Me refiero a que seguimos formando parte del reino animal, por mucho que hayamos utilizado nuestra ventaja competitiva, la inteligencia, para superar las dificultades de la selección natural. Pero, luego, viene una gran nevada y todo regresa a su sitio. A veces, la naturaleza natural está en contradicción con la naturaleza artificial, como blindada, que nos queremos construir como especie. Se trata de un estoicismo mal entendido.
2010 será el año en que todo empezó a cambiar. Bueno, casi todo. Pero por lo menos, aquello relacionado con la economía, que ha centrado buena parte de la atención y de la preocupación pública en los últimos tiempos, empezará a cambiar para mejor. Creo en ello, pero no como un deseo pedido a los Reyes Magos, ni por razones antropológicas, sino racionales. Por tanto, compartibles y discutibles. Intentaré exponerlo en cuatro apartados que considero fundamentales. Leer artículo completo »
Del teatro de sombras chinescas en que se ha convertido el Diálogo Social en España, nos llega alguna información. Parece que se empieza a hablar de cosas que afectan a los interlocutores sociales, como la negociación salarial para 2010, y que las diferencias se sitúan entre la banda del 1/2% de crecimiento global que piden los sindicatos y el -1/0% que ofrecen la patronal. ¡A eso parece que ha quedado reducida, hoy, la lucha de clases!Ya sé que hasta el nombre suena obsoleto. Que entre las muchas divisiones y grupos de pertenencia que podemos establecer en una sociedad democrática, la de clase social se ha quedado arrinconada, como concepto, por inútil, por explicar muy poco respecto a actitudes y comportamientos, tanto individuales como sociales. Hay muchos trabajadores de derechas y no pocos empresarios de izquierda. Es decir, que aun aceptando que puedan existir dos proyectos antagónicos de cómo organizar la sociedad, lo cuál ya no es cierto desde el momento en que se comparte un marco constitucional, éstas no se incardinarían de manera natural en dos clases sociales homogéneas con conciencia de tales. ¡Adiós, marxismo vulgar! Leer artículo completo »
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